4.5.16

GOBIERNO DE PANAMÁ CONDECORA A POETA CON MEDALLA PRESTADA Y CHEQUE SIN FONDOS

Estimados periodistas:

Soy el ingeniero Jose Franco, hijo del poeta Jose Franco.

Le escribo en referencia a mi padre Jose Franco de 84 años, quien fue condecorado el 25 de abril con el premio Rogelio Sinán 2016 por Meduca [Ministerio de Educación de Panamá] e INAC [Instituto Nacional de Cultura] por su contribución a la literatura panameña.

Con la finalidad de expresar hechos acontecidos que realmente dejan mucho qué decir, y aunque mi propósito no es para acusar o herir a nadie, sí quiero dejar por escrito la clara desorganización y falta de respeto hacia la figura de mi padre.

Le adjunto la información del sitio web del Meduca sobre el evento de la condecoración de mi papá en donde se dice que:

Poeta José Franco, a la izquierda
«El escritor panameño José Franco, fue condecorado con la Medalla Rogelio Sinán 2016, por el viceministro Académico de Educación (encargado), Mario Rodríguez, en ocasión del "Día de la Escritora y Escritor Panameños".

«El autor del libro "Panamá Defendida”, se hizo acreedor a un premio de incentivo de B/.5,000.00 por parte del Ministerio de Educación y B/.5,000.00 más del Instituto Nacional de Cultura (INAC), además de la Resolución Ejecutiva, documento que fue avalado por el Consejo Nacional de Escritoras y Escritores de Panamá y firmado por el presidente de la República Juan Carlos Varela y la ministra de Educación, Marcela Paredes de Vásquez.

«Esta condecoración que se realiza de forma bianual [en realidad es bienal] cada 25 de abril en el marco del Día de la Escritora y Escritor Panameños, rememora el natalicio del insigne escritor panameño Rogelio Sinán.

«La imposición de la Medalla Rogelio Sinán, está sustentada mediante la Ley 14 de 7 de febrero de 2001, y representa un homenaje a la memoria de Bernardo Domínguez Alba, cuyo nacimiento fue registrado en la isla de Taboga un 25 de abril y quien al adoptar el seudónimo de Rogelio Sinán, se convirtió en el escritor panameño de mayor relevancia a nivel nacional e internacional.»

Para aclarar esta noticia me gustaría añadir ciertas irregularidades que se dieron durante el evento. Por ejemplo, se nos dio a conocer que la medalla no estaba lista y que usarían una prestada. Hasta la fecha de hoy, no tenemos noticias de dicha medalla.

En la noche de la condecoración, yo estuve en todo momento al lado de mi papá para ayudarlo a caminar ya que ha tenido una considerable perdida de la vista y por consiguiente necesita caminar con el apoyo de un bastón.

El pergamino que se le otorgó en la ceremonia esa noche no tenía la firma del presidente Juan Carlos Varela. Se nos pidió que lo devolviésemos a fin de conseguir esa firma. Hasta la fecha todavía lo estamos esperando.

Con lo referente al cheque del Meduca, nos comunicaron que por falta de firma debíamos de devolverlo. Hasta la fecha también lo estamos esperando.

Con relación al cheque que otorgo el Inac, el banco lo devolvió por no tener fondos.

Es decir, esta premiación que otorga la ley 14 del 7 de febrero de 2001 no se cumple dignamente con el respeto que se le debe dar a la memoria del escritor Rogelio Sinán. Realmente esto es inaudito, no hay excusas y da vergüenza.

Conclusión, no existe medalla, pergamino ni cheques.

Como hijo del poeta me entristece que esto le haya ocurrido a mi papá al cual admiro entrañablemente. Sino se corrige estas irregularidades, esto pudiera volver a repetirse afectando la imagen de la medalla Rogelio Sinán, como también a todos los talentosos y brillantes escritores, escritoras panameños que se merecen nuestro debido honor y respeto.

José Franco, hijo

2 comentarios:

www.cerpa.edu.pa dijo...

La cadena de responsables deben ser destituidos; no hay cheque ni medalla suficiente para enmendar semejante ultraje a un Poeta del nivel Patrio de José Franco, ya decía él en Panamá Defendida - Canto V
"Te miro a veces, Patria,
como un túnel
de cruces y burdeles,
como un golpeado muro de cantina"


Rodolfo Dondero dijo...

José Franco, el poeta, ha sido agredido innecesariamente por insignificantes burócratas, de esos que abundan en el fango donde anidan los parásitos, al poeta no le hace mella, porque tiene sus propios laureles, aquellos que pintó con sus versos, cuyos ecos más allá del tiempo, repetirán su nombre en la dimensión de la permanencia...