23.5.09

DECLARADO DESIERTO EL PREMIO DE NOVELA "LAS DOS ORILLAS"

El Salón Internacional del Libro Iberoamericano de Gijón anuncia que el Premio Internacional de Novela "Las dos orillas" ha sido declarado desierto por no alcanzar ninguna la calidad de los ganadores de ediciones anteriores. Así lo informó el director del certamen, el escritor chileno Luis Sepúlveda.

Cabe destacar que este año participaron casi 700 obras, todas inéditas. Luis Sepúlveda explicó que "el enorme aumento de participación fue debido a que se permitió la presentación de originales por medios electrónicos, lo que abarata y facilita el proceso para los escritores, algunos de los cuales llegó a presentar 11 originales diferentes o libros de más de mil páginas".

El objetivo de este Premio es descubrir los nuevos valores de la narrativa en castellano y portugués y, según las bases, "intenta, esencialmente, reparar las injusticias cometidas con muchos escritores y escritoras que, por el aislamiento de sus países, o por incomprensibles políticas editoriales, se ven condenados a no traspasar las fronteras nacionales, no obstante el valor de sus obras, y el aprecio y popularidad con que puedan contar en sus respectivos países".

El premio consiste en la traducción y publicación de la novela ganadora a cargo de las editoriales participantes, Bellacqua de España, Editions Métailié de Francia, Editions Opera de Grecia, Ugo Guanda Editore de Italia y F & G Editores de Guatemala. El ganador recibe también un adelanto de diez mil euros en concepto de derechos de autor.

2 comentarios:

Roberto dijo...

Me parece totalmente contradictorio que un premio dedicado a reparar las injusticias cometidas contra los pobrecitos escritores aislados, y que recibe 700 participaciones, se de el tupe de declarar desierto el premio. Es un bochorno.

Anónimo dijo...

Seguro que resultaría interesante echar una ojeada a la papelera en la que yacen esos 680 ó 690 manuscritos (si calculamos que al jurado final le han llegado entre 10 y 20 manuscritos) desechados por el jurado de preselección. Lo normal es que el jurado de preselección de los premios que conceden las editoriales, lo formen los propios lectores de la editorial con algún refuerzo. Son por tanto lectores cualificados y aleccionados en la búsqueda no de obras maestras sino de productos editoriales. Y eso seguramente es lo que le han presentado al Jurado, lo que habitualmente le llega al editor, 10 ó 20 obras candidatas a productos editoriales, lo que un Jurado con plena libertad e independencia, que busca la excelencia y no el producto, desecha. Ejemplos hubo en que un Jurado, insatisfecho con la preselección que se le presentó, decidió escarbar en la papelera y rescatar una obra “decente”. Me refiero a aquel que presidió Enrique Vila-Matas en el premio “Lengua de Trapo”. Lástima que su ejemplo no haya cundido.